The Oil Crash

peak

La Gran Escasez

Escrito por oilcrash 21-05-2010 en General. Comentarios (20)
Queridos lectores,

En este blog se habla mucho sobre la llegada al cénit o máximo de producción de los recursos no renovables (principalmente, el petróleo), momento a partir del cual la producción irremisiblemente va decayendo, a pesar de que típicamente las reservas explotables del recurso en cuestión pueden ser tanto o más grandes que la cantidad ya extraída. Por simplificar, este fenómeno (el declive de la producción o extracción del recurso) se debe al principio de "las manzanas que cuelgan de la ramas": las primeras manzanas que se cogen de un manzano son aquellas que están en las ramas más bajas y en posiciones más fácilmente accesibles, y a medida que estas se agotan se ha de hacer un esfuerzo suplementario para ir a buscar las manzanas que están en las ramas más altas o escondidas en las formaciones más frondosas. Mientras las manzanas fáciles estén accesibles, ¿qué sentido tiene hacer un esfuerzo extra en procurarse manzanas de las difíciles? Es ineconómico e ineficiente, y en un escenario de competencia (por ejemplo, dos personas compitiendo por coger las manzanas del mismo árbol) nadie irá por lo difícil antes de hora, so pena de recolectar menos que los demás. Es por ello que la explotación de la segunda mitad de las reservas, la que yace más allá del cénit, es mucho más complicada e incierta que la de la primera, con más posibilidades de fracaso y mayores riesgos, como desgraciadamente estamos comprobando estos días con la tragedia ecológica del accidente de la Deepwater Horizon.

Esta mañana me desperezaba en el tren leyendo este artículo sobre el cénit de la pesca en los océanos mundiales. Los recursos pesqueros son en principio renovables, así que a primera vista puede resultar paradójico que se hable del cénit de un recurso renovable. Sin embargo, cuando se explota un recurso renovable por encima de su tasa de reposición (en cada ciclo vital se extrae más de lo que la naturaleza puede recuperar por reproducción durante ese ciclo), las matemáticas y el comportamiento de ese recurso son idénticas a que si no fuera renovable con una tasa de extracción efectiva dada por el exceso de la tasa de extracción real sobre la tasa de reposición. Por ello, si sobreexplotamos un recurso renovable podemos llevarlo a su desaparición. En fin, el artículo que leía indicaba que hacia el año 2000 habíamos llegado al cénit de extracción pesquera (datos de la FAO), y si no cambiábamos radicalmente nuestra política de explotación en 20 a 50 años destruiremos el recurso por completo (por otro lado es complicado este cambio, ya que implica atacar el modus vivendi de los  500 millones de personas dedicadas a la pesca en el mundo). En esto los recursos renovables de naturaleza ecológica se comportan de modo diferente a los no renovables, ya que pueden desaparacer por completo, y es que su población ha de ser superior a un tamaño mínimo para evitar que colapsen de manera espontánea.

Pero al final, lo que más me llamó la atención de la noticia (aparte de nuestra insensibilidad ante otra tragedia ecológica masiva) fue la fecha del cénit: más o menos el año 2000. Es curioso. El cénit de extracción del oro fue aproximadamente el año 2000, año en el que, como ya comentamos, también fue el cénit de la energía extraída del carbón (el cénit del volumen recuperado del carbón será hacia el 2025). El cénit de extracción de petróleo crudo (lo que se extrae de los pozos) fue en 2005, y el de la producción total de petróleo (incluyendo el petróleo sintético generado con gas a partir de las arenas bituminosas y los biocombustibles) fue en la práctica ese mismo año, a pesar de que la meseta o plateau en el que está instalada la producción de petróleo tenga algunos picos puntuales si se miran los datos mes a mes (de momento el máximo está en los 86,9 millones de barriles diarios de media en Julio de 2008). El uranio, como ya comentamos, perderá un tercio de su producción en un par de años, debido al agotamiento de las reservas de uranio que se habían extraído y almacenado en los 80, y su pico geológico será hacia el 2035. En cuanto al gas natural, del que ya escribiremos en fechas próximas, a pesar de los yacimientos de gas de pizarra que están en boga en los EE.UU. en este momento, su pico llegará antes de que pasen 20 o 30 años. Pero, ¿cuántos recursos están llegando a su cénit, si no lo han pasado ya? Según un estudio que cito con frecuencia aquí, "Cada vez menos continuamente" (Continously less and less), de 58 recursos naturales no renovables analizados, 50 ya han superado su cénit en EE.UU. y unos 14 lo han hecho en todo el mundo (y eso sin contar con el petróleo, cuyo cénit aún se está discutiendo) y probablemente otros 38 llegarán a su cénit mundial antes de que pasen 20 años (cuento aquí todos los recursos que en este artículo tienen una razón reservas/producción inferior a 60 años). Este agotamiento simultáneo de tantos recursos es lo que ha llevado a Richard Heinberg a acuñar el término "El Pico de Todo" (Peak Everything).

A mí lo que me llama la atención es que tantos recursos lleguen al cénit en un mismo período relativamente breve (dos o tres décadas). Mi intuición de físico estadístico me dice que esto no es una coincidencia. A falta de desarrollar un modelo numérico para testearlo, se me ocurre una hipótesis razonable. Probablemente, ese mercado al que tanto veneran algunos ha sido verdaderamente eficaz a la hora de ajustar los precios de los recursos en función de su relativa abundancia y eficacia. Por ejemplo, si la caloría de petróleo es más barata que la de carbón, iremos consumiendo más petróleo hasta que los precios se equilibren, e iremos construyendo las infraestructuras adecuadas para cada tipo de combustible de modo que les saquemos el máximo partido. De ese modo, la evolución de sus producciones está extremadamente ligada. Por cierto que este tipo de comportamiento confirmaría que el mercado no es capaz de integrar efectos a medio y largo plazo; siempre me ha maravillado que la disminución de recursos (la previsible falta de recursos futuros, vaya) no tenga una repercusión directa en el precio, de modo que los precios crezcan progresivamente al acercarse al cénit, antes de esperar a que directamente la demanda supere a la oferta (por ejemplo, en Julio de 2008, en que se estima que la demanda superaba en un 2% a la oferta) y cree problemas, disrupciones, destrucción de la demanda y volatilidad. Pero éste es más bien un tema para el Acorazado Aurora...

Ahora bien, esta evolución coordinada de los diversos recursos genera una tormenta perfecta. Si tuviéramos la suerte de llegar al cénit del carbón o del gas unas décadas antes del del petróleo, la dura lección de la escasez de las primeras tendría un gran efecto pedagógico y ayudaría a prepararse para la escasez de la segunda. Pero si todos las materias primas, y particularmente las energéticas, tienen una evolución muy correlada y llegan a su cénit con poca diferencia de tiempo, no tendremos tiempo para reaccionar y no podremos cambiar de combustible ya que las alternativas también se están agotando. Después de muchas décadas de crecimiento sólo interrumpido por las guerras, el mundo se enfrena a la Gran Escasez, el momento en que prácticamente todo lo que podría faltar falta a la vez. Y la población no está psicológicamente preparada para ello, porque ninguna generación viva ha experimentado un declive de ningún recurso, si no al contrario, siempre han crecido bajo nuestra demanda, como si la Naturaleza estuviera solícita para atender nuestras necesidades (lo cual realimenta teorías de la conspiración como la que defendía un lector en un post anterior, antes que aceptar que puede realmente haber un problema con un recurso). No hemos vivido ninguna escasez, todo lo hemos siempre solucionado, cómo habríamos de aceptar la llegada de la Gran Escasez. La Gran Escasez será, además, particularmente cruel, ya que la extracción de muchos recursos minerales y energéticos depende del rápido y fácil suministro de petróleo barato: muchas de las minas que se explotan hoy en día se encuentran en localizaciones remotas sólo accesibles con camiones, los martillos neumáticos que se usan para excavar usan compresores que funcionan con fuel, la electricidad que se usa allá se genera in situ con grupos electrógenos que también funcionan con fuel, etc. Faltando el petróleo todas las otras materias se encarecerán y se harán más escasas aún que lo que los modelos predicen. Las crecientes ineficiencias en la extracción, refino y transporte, en el suministro al fin y al cabo, hará que el declive sea más abrupto de lo esperado, que la bajada por el lado derecho de la curva de Hubbert sea más accidentado de lo que predice el modelo.

Es tarde, he de ir a dormir y no he podido decir todo lo que quería, otro día será. Pero quería acabar, y que Máximo Décimo me perdone (porque sé lo que piensa al respecto), haciendo una mención al Club de Roma. Porque al comienzo decía que no he hecho un modelo numérico para ver que el patrón de consumo de los recursos, pero tampoco hace falta: el modelo se hizo ya, hace cuarenta años. Los resultados del análisis de ese modelo se recogió en un famoso y polémico libro, "Los límites del crecimiento" (Limits to Growth), cuyas previsiones, recientemente revisadas, dibujan un destino muy claro para la humanidad si no se aborda el problema de los recursos, la contaminación del medio ambiente y la población: la extinción. En su momento este libro fue denostado por los grandes poderes políticos, económicos y religiosos de su época, porque implicaba un cambio de rumbo radical; los líderes del Club de Roma fueron públicamente escarniados; sus previsiones desvirtuadas para después ridiculizarlas; su disciplina desapareció virtualmente del mundo académico; y su trabajo fue perfectamente ignorado. Sólo que ahora, cuarenta años después, tiene una gran vigencia. Hemos perdido cuarenta años. Toda mi vida.

Salu2,

AMT

El crash del carbón

Escrito por oilcrash 17-05-2010 en General. Comentarios (18)
Queridos lectores,

El carbón es un combustible fósil que tiene una cierta imagen demodé, como una reliquia propia de la primera revolución industrial y de la máquina de vapor. Sin embargo, se sorprenderían de la importancia y vigencia de tan modesto combustible. De acuerdo con datos de la Administración Americana de la Energía (perteneciente al Departamento de Estado de Energía de los EE.UU.), el carbón proporciona el 27.4% de la energía primaria en el mundo, porcentaje nada despreciable, sobre todo si se la compara con el 33.5% del petróleo o el 22.8% del gas natural. En países como China, el carbón representa el 70% de la energía primaria y el 80% de la energía eléctrica. De hecho, el principal uso del carbón es para la generación de electricidad: sus características no le hacen el combustible más idóneo para el transporte (para esto es mejor el petróleo) pero la generación eléctrica sí que permite aprovechar plenamente su potencial, mediante unas turbinas de vapor que, en el fondo, no son tan diferentes de la máquina de Watt, a pesar de los dos siglos de distancia. Por tanto, el futuro de la producción de carbón es fundamental en nuestro futuro energético, porque lejos de ser una fuente menor, desempeña un gran papel en el modelo energético global, y las posibles tensiones futuras en el mercado del carbón se traducirán en tensiones en todo el mercado de la energía, al igual que las tensiones que genera el Peak Oil.

En lo que sigue sintetizo, y luego analizo, los hechos más relevantes de tres artículos sobre el tema, uno de The Oil Drum y otros dos de Energy Bulletin. Para cada dato que cite, enlazaré el artículo que corresponda, con repeticiones.

Uno de los primeros lugares comunes que se suele oír cuando se habla del carbón es que queda carbón para siglos. Por ejemplo, si uno tiene en cuenta que EE.UU. tiene unas reservas de alrededor de 240 millardos de toneladas de carbón y produce 1 millardo cada año, la simple aritmética dice que a ritmos de producción actuales tienen carbón para 240 años. Sin embargo, ésta es una verdad relativa. En primer lugar, porque la producción no será constante: si la demanda sigue creciendo (China, ya veremos más tarde), la producción crecerá hasta llegar a su cénit, a partir del cual disminuirá y empezará a causar problemas. En segundo lugar, comparar la producción con el consumo de los EE.UU. es falaz, puesto que en un mercado de globalizado todos los bienes están a disposición de quienes los puedan pagar. Pero hay un tercer lugar, todavía más inquietante, y es que las reservas están falseadas, con estadísticas poco fiables. Pero es que además, el carbón no es como la madre, y hay más de uno.

Cuando se dan los números de las reservas se hace un batiburrillo confuso y, me da la impresión, deliberado sobre los diversos tipos de carbón. Resulta que hay cinco grandes categorías de carbón, ordenadas por su poder calorífico (en orden decreciente): antracitas, carbones bituminosos (como por ejemplo la hulla), los sub-bituminosos, los lignitos y las turbas. La turba es un carbón de origen vegetal, de muy poco poder calorífico y que generalmente tiene otros usos diferentes del calorífico (por ejemplo, para hacer whiskey). El lignito tiene un poder calorífico tan bajo (5,5-14,3 MJ/kg) que sólo tiene sentido consumirlo in situ; no hay comercio mundial de lignito, porque la energía del transporte rápidamente excede la que puede aportar el lignito. Así pues, los carbones que se pueden explotar y exportar son los sub-bituminosos (8,3-25 MJ/kg), los bituminos (18,8-29,3 MJ/kg) y sobre todo los reyes, las antracitas (con alrededor de 30 MJ/kg; por comparación, la densidad energética de la gasolina es de unos 47 Mj/kg). El problema es que no se ha explotado homogéneamente todos los tipos de carbón; como es natural, las antracitas se han explotado más que los demás (el pico de la antracita en EE.UU. fue en 1950 y el del carbón bituminoso, en 1990). Dada la gran diferencia de energía entre unos y otros tipos de carbón, se ha de prestar más atención al pico de energía (el máximo de energía de carbón extraída) que al pico volumétrico (el máximo número de toneladas de todo tipo de carbón extraído). Y es que en el caso de EE.UU. así como el pico volumétrico aún está por llegar, el pico de energía del carbón fue en 1998. Conviene observar que la mayoría de las reservas de EE.UU., como las de Rusia, son de lignito. Algunos autores afirman que el pico de energía del carbón fue en 2000, mientras que el pico en volumen parece que será hacia 2025 (2020 para la antracita y carbón bituminoso, 2050 para el lignito).

El gigantesco despegue económico de China se ha sustentado en un crecimiento del consumo de carbón sin precedentes, como detalla Richard Heinberg en este artículo (todos los datos en lo que sigue provienen de esta fuente). Su producción nacional se ha incrementado en un increíble 28% durante el último año, pero su consumo crece a un ritmo desbocado, de más de un 7% anual (se duplica cada 10 años) y es la base de los gigantescos crecimientos económicos de este país. Sin embargo, es evidente que China tiene muy complicado seguir por esta senda. Desde hace poco, China ha empezado a ser un importador neto de carbón; el último año importó 150 millones de toneladas (una minucia comparada con los 3 millardos de toneladas que consume). El problema, como indica Heinberg, es que estos 150 millones de toneladas son el 60% de lo que produce el mayor exportador mundial, Australia, con lo que de seguir al ritmo actual ya el año que viene China tendrá que localizar nuevos importadores o conseguir que Australia produzca aumente brutalmente la producción, o seguramente las dos cosas a la vez. Pero China no está sola, India sigue sus pasos de cerca...

La enorme presión que va introducir China en el mercado del carbón sólo puede acabar provocando un encarecimiento del carbón en particular y de la energía en general. Y en plazo de pocos años, porque es evidente que antes de llegar al pico volumétrico China necesitaría duplicar su consumo, cosa imposible. Pero el problema es peor de lo que piensa la mayoría, ya que las previsiones para el gas y el uranio no son mucho mejores. Aunque esto ya lo hablaremos otro día...

Salu2,

Antonio





Algunos gobiernos cambian el rumbo

Escrito por oilcrash 29-03-2010 en General. Comentarios (1)
Queridos lectores,

Quería destacar dos noticias relevantes sucedidas durante la semana pasada.

El lunes 22 de Marzo de 2010, el Gobierno británico organizó un encuentro con la industria para discutir sobre el riesgo de que el cénit de producción del petróleo (Peak Oil) pueda llegar en los próximos años. Ha habido varios hechos significativos en este encuentro. Primero, que el Gobierno británico comienza a contemplar la posibilidad de que el Peak Oil pueda ser inminente. Segundo, que a esta conferencia invitaron a dos miembros de la red de Ciudades en Transición (Transition Network, TN). Para los que no sepáis de qué va esta red, esencialmente tratan de dotar a las comunidades de la necesaria resistencia para abordar los cambios, para lo cual el acento se pone en la producción agrícola con prácticas como la permacultura. Uno de los dos miembros de TN ha hecho una transcripción de cómo fue el encuentro; podéis encontrar la información original aquí. Para los que no sepáis inglés, os traduzco la conclusiones del encuentro:
  1. La fecha exacta del Peak Oil es una cuestión académica, lo importante es que es un hecho inevitable.
  2. Hay un alto riesgo de que suceda tan pronto acabe la recesión o en 3-4 años.
  3. Los precios inevitablemente serán mayores que ahora
  4. A corto plazo podremos confiar en el suministro de gas gracias a las reservas no convencionales.
  5. La intervención del Gobierno es algo inevitable.
  6. El cambio de comportamiento es clave, y el Gobierno necesitará trasmitir el mensaje cuidadosamente, comunicando que las cosas serán diferentes pero no peores.
  7. Se necesitan mejoras en el transporte, incluyendo la electrificación.
  8. La planificación de usos del suelo ha de tener esto en cuenta, y llegado el caso se deben establecer racionamientos.
En suma, el Gobierno británico se esta preparando para algo parecido a una economía de guerra. Que es a lo que vamos. Preocupa el embargo informativo y la fe en cosas como el suministro de gas no convencional, la electrificación y otras utopías tecnológicas, pero es evidente que se están comenzando a tomar el problema en serio.

Unos días más tarde, el 25 de Marzo, Le Monde publica, en su versión inglesa, un extenso artículo sobre la revisión de las previsiones del Departamento de Energia (DoE) de los EE.UU. Significativamente, por primera vez, el DoE cree que podemos estar comenzando el plateau de producción de petróleo previo al declive (ver artículo aquí). Para ser el DoE esto es un gigantesco avance, ya que ellos siembre han rechazado que se pudiera producir un Peak Oil a corto plazo. Argumentan que el problema es la desinversión en prospección petrolífera, cuestión ésta que ya hemos discutido en este blog y que no se puede desligar del declive de producción en sí, debido a la retroalimentación entre los factores geológicos y económicos. Por tanto, aunque el Gobierno de los EE.UU. no quiere decir el nombre de la bicha, hace un cambio radical de postura y ya no pronostica un futuro brillante y sin problemas.

Algo se está moviendo. El día 22 Daily Telegraph citaba al ex-científico jefe del Gobierno británico, según el cual las reservas de petróleo del mundo están exageradas al menos de un tercio. Recientemente, se ha publicado un artículo de científicos kuwaitíes -del que diversos periódicos británicos se han hecho eco- con un extenso análisis publicado en Energy Fuels muestra que el Peak Oil se producirá antes del 2014. Algo se está moviendo...

Salu2,

AMT

El pico de la mierda

Escrito por oilcrash 19-02-2010 en General. Comentarios (1)
Queridos lectores,

Voy muy liado con los últimos preparativos antes del viaje, pero he leído este artículo en el Financial Times, y no me he podido contener de comentarlo: la llegada del pico de los desperdicios (el artículo en sí no podría formar parte de este pico, porque no tiene desperdicio).

La presentación reciente del segundo informe del Industry Taskforce on Peak Oil and Energy Security ha causado estragos, y hasta un diario serio como el Financial Times se plantea qué hacer a partir de ahora con el pico del petróleo.

Resulta que en este artículo cuenta que, delante de las previsibles dificultades futuras para conseguir combustible a precios asequibles, British Arways planea construir una planta de aprovechamiento de residuos orgánicos urbanos a las afueras de Londres, con la intención de producir unos 16 millones de galones  (unos 72 millones de litros)
de combustible de aviación al año. La elección de Londres no es ociosa, dado que como dicen en el artículo Londres es el Ghawar de la basura (me encanta el símil).

El problema es que la basura de Londres parece ser que tiene muchos novios, y es que el alcalde de Londres tiene un proyecto de usar el combustible derivado de los residuos orgánicos para el transporte urbano. Por otra parte, los 16 millones de galones anuales que BA pretende obtener sólo le sirven para movilizar el 2% de su flota de aviones en Heathrow. De hecho, para poder mover toda la flota solamente de BA, y solamente la de ese aeropuerto harían falta todos los desperdicios del Reino Unido entero. Por tanto, por paradójico que pueda parecer, nos pueden faltar residuos orgánicos para que estos proyectos lleguen a tener verdaderamente impacto. En suma, que estamos llegando al pico de la mierda.

El final del artículo es tan bueno, que creo es mejor traducirlo más o menos tal cual:

"Esto también sugiere que puede llegar un momento en el que ya no pagarás por que alguien se lleve tus residuos, sino que podrás venderlos. Esto ya ha pasado con muchos tipos de residuos comerciales. ¿Cuánto tiempo pasará antes de que los propietarios de las viviendas tengan que guardar los cubos dentro de casa, por temor a que los "bandidos de basura" les escamoteen sus valiosas mondas de patata y pieles de plátano?"

Al margen de lo escatológico del asunto, que se presta a la chanza fácil, hay un problema que siempre se plantea cuando se habla del aprovechamiento del bio-gas de los vertederos, y es que una sociedad más concienciada con la sostenibilidad, y en todo caso afectada por la crisis creciente generada por el oil crash genera cada vez menos residuos. Y es que en el tema de los residuos es un juego de suma cero: no sale nada de la nada, y al final lo que más a cuenta sale es completar el ciclo natural. Porque si de rendimiento termodinámico hablamos, lo más probable es que la mejor opción es destinar estos residuos como fertilizante agrícola.

Me perdone el lector una licencia, pero toda esta historia me recuerda a un chiste muy caro a mi ex-estudiante, colega y amigo Oriol. "A este paso vamos a comer mierda" "Sí, ¡y que llegue para todos!".

Desde el otro lado de la montaña de basura.

AMT



Las petroleras capitulan

Escrito por oilcrash 05-02-2010 en General. Comentarios (0)
Queridos lectores,

Debido a ciertos problemas informáticos recurrentes, que echan al traste las noticias cuando las intento publicar, he decido que durante algún tiempo mis redacciones serán más breves.

Querría destacar hoy una noticia reciente publicada en Energy Bulletin: La capacidad mundial de producir petróleo llegará a su cénit en 2010, dice el Director Ejecutivo de Petrobras. Resumiendo los puntos importantes que allí se señalan:

  • El Sr. Gabrielli, Director Ejecutivo de Petrobras, compañía estatal brasileña, dijo en un congreso en Diciembre pasado que el mundo llegaría a su cénit de producción de petróleo, contando con todos los tipos, incluidos los biocombustibles, durante el año en curso.
  • En la misma noticia se destaca que Sadad al-Husseini, quien fue ejecutivo de Aramco (la compañía estatal de Arabia Saudí), dijo recientemente que el mundo está en un plateau cenital.
  • También se destaca que el director ejecutivo de Total, Christophe de Margerie, asume que la producción mundial de petróleo no superará nunca los 89 millones de barriles diaros de petróleo, esto es, sólo 3.5 Mbarriles/día que ahora. Esto es igual que reconocer que estamos prácticamente en el cénit.
El análisis del Sr. Gabrielli es muy completo y detallado; recomiendo echar un vistazo a sus conclusiones. En todo caso, cuando las propias compañías petrolíferas comienzan a reconocer la verdad, después de haberla negado tantos años, échate a temblar. Porque eso quiere decir que son conscientes que no se pueden disimular sus efectos por mucho más tiempo, y quieren evitar que se las señale con el dedo. En todo caso, estos reconocimientos implican un cambio de escenario profundo, porque así las cosas la Agencia Internacional de la Energía no puede contradecir a los grandes agentes del mercado del petróleo. Y si la AIE reconoce por fin que no va a haber un crecimiento significativo de la producción, tendrá que trasladar las recomendaciones pertinentes a los gobiernos. Y eso significará que la cuestión del petróleo no podrá ausentarse de la agenda política por más tiempo. ¿Significará eso que se empezarán a tomar medidas públicas? Ojalá. En todo caso, éste es un terreno nuevo, desconocido. ¿Esperanzador? Lo dudo.

Saludos desde Tierra Incógnita.

AT.