Tristes presentimientos de lo que ha de acontecer

Escrito por oilcrash 02-05-2010 en General. Comentarios (15)
Queridos lectores,

Los acontecimientos de la última semana me hace albergar una gran inquietud por la rapidez con la que se pueden desarrollar algunos efectos negativos para la economía, que hasta ahora pensaba que tardarían aún unos cuantos meses en mostrarse con toda su fuerza.

Por un parte está el problema del estallido y hundimiento de la Deepwater Horizon, la plataforma de extracción petrolífera semiflotante que ha ocasionado un gran desastre ecológico en el Golfo de México. En la actualidad se estiman en 25.000 los barriles diarios que el pozo no obturado está vertiendo al mar, 5 veces más que la previsión de ayer, que ya era 5 veces mayor que la inicial. Esto representa 4 millones de litros diarios. Como referencia se ha de pensar que el Exxon Valdez, hasta hoy el mayor desastre ecológico en los EE.UU., vertió 11 millones de litros, cifra la cual el actual vertido seguramente ya ha llegado, ya que a ritmos actuales representa 3 días. Otra referencia más cercana a nosotros es la tragedia del Prestige, que se rompió a unos 200 km de la costa de Galicia y en un mes y medio vertió 56.000 toneladas de petróleo, lo cual, dependiendo de la densidad del petróleo concreto del que se hable, representaría unos 70 millones de litros. Es decir, lo que verterá el accidente del Golfo de México en unos 18 días. Teniendo en cuenta que la plataforma explotó el 22 de Abril, es decir, hace 10 días, faltan sólo 8 días más para igualar nuestro récord nacional.

Las autoridades estadounidenses son bien conscientes de la magnitud del problema, y están tomando las medidas que pueden para contener el vertido... que son pocas. Me decepciona ver en los comentarios de tantos lectores de diarios online una actitud tecnooptimista que tan bien nos ha inculcado la sociedad de consumo según la cual cualquier problema tiene solución, siempre que se ponga suficiente dinero. Según esta óptica, que no se haya solucionado el problema aún es porque no se ha puesto suficiente dinero encima de la mesa, porque British Petroleum (concesionaria de la explotación) y el Gobierno americano no quieren pagar. No es verdad. Simplemente, no es tan fácil parar un chorro de petróleo que surge de las profundidades de la corteza terrestre con una inmensa presión a través de un agujero que está a 1500 metros de profundidad bajo el mar. Simplemente, y contrariamente a lo que venden las películas de acción de Hollywood, la capacidad humana es limitada.

La exploración de petróleo en aguas profundas es una actividad de riesgo; como ya comentamos en 2006 Exxon desistió de explotar el pozo Blackbeard porque vio lo que podía llegar a pasar. Pero necesitamos este petróleo, como necesitamos el de las arenas bituminosas (otra agresión al medioambiente) porque si no la producción mundial de petróleo ya caería en picado. Por eso algunas petroleras se han metido en estos negocios de alto riesgo mientras que otras han decidido arrojar la toalla y empezar a liquidar discretamente el negocio. Sin embargo, este accidente ha hecho que la Administración Obama de un paso atrás en su reciente autorización de abrir bloques de exploración offsore, ya que no quiere cargar con el coste político de más accidentes de este estilo. En ese mismo sentido se entiende la orden reciente de cerrar otras plataformas petrolíferas (para evitar más accidentes coincidiendo en el tiempo con éste).

Sin el petróleo de exploración profunda y con la opinión pública centrada en los impactos ambientales de la extracción (BP tiene intereses también en las arenas bituminosas de Canadá), la producción de petróleo decaerá, por lo menos durante unos meses, y en el peor momento posible. Las tensiones actuales entre oferta y demanda ya han colocado el barril de WTI en más de 86$. Con este contexto, mi miedo es que esta misma semana lleguemos a los 90$ y, así las cosas, para el verano ya estemos por los 100$ (lo que la infame Goldman Sachs vaticinaba para finales de año). Esto podría precipitar la siguiente ola de la crisis.

No se equivoquen, señores. La actual crisis tiene su raíz profunda en la falta de recursos naturales, la cual hace imposible el crecimiento de la economía. Para que una empresa pueda aumentar su actividad, ha de mover más camiones, ha de encargar más acero, más tornillos, más ladrillos, más chips, más lo que sea. Más recursos, al fin y al cabo. Pero justamente es eso lo que escasea: no hay suficiente petróleo, no hay suficiente cobre, no hay suficiente litio, no hay suficiente casi de cualquier cosa. Nuestras economías no pueden crecer, y si encima hay otras economías con más potencial que pueden comer nuestra parte del pastel, entonces disminuiremos nuestro consumo de recursos, agravando nuestra crisis económica.

Nuestro sistema se basa en un consumo a nivel individual, empresarial y estatal, basado en el crédito. Si la economía crece es fácil devolver un crédito, pero si la economía disminuye, entonces puede llegar a ser imposible de pagar, teniendo en cuenta los intereses. Se habla del riesgo de contagio de la crisis griega, pero este "contagio" no viene mediado por un virus, si no porque los problemas de los griegos son los mismos que los de todos los demás países occidentales: vivimos a crédito, y encima se nos hace sentir culpables por ello. No se libra ninguno, ni siquiera Francia, ni Alemania, ni mucho menos EE.UU. que tiene un déficit total de varios billones de dólares. Lo que sucede es que hay países con mayores niveles de deuda actual (como Grecia), y poco competitivos (como España) que sufrirán antes. En todo caso, tarde o temprano será evidente que los problemas de Grecia se agravarán, después serán los de Portugal, después los de España, con el tiempo los de Francia, los de Alemania y, eventualmente, los de EE.UU., lo que será el final de la partida. La conflictividad actual en Grecia (huelgas generalizadas, trabajadores e incluso funcionarios despedidos, etc) es el preludio del colapso, y es sólo un anticipo de lo que nos puede pasar a nosotros. Tenemos que reaccionar, y ya. Pero no con la típica dialéctica de enfrentamiento partidista (PSOE vs PP), si no intentando asumir la gravedad del problema y cambiando el sistema. ¿Podemos esperar algo de los gobiernos? Posiblemente no.

Salu2,

AMT