The Oil Crash

Para empezar

Queridos, aunque hipotéticos, lectores:

Haciendo caso de algunas sugerencias, comienzo hoy este blog dedicado a analizar la crisis energética y cómo nos va a afectar en el futuro más que próximo. Para un lector desavisado, que no sepa de qué va esto, no resulta fácil comenzar con este tema. En primer lugar, porque las conclusiones a las que se llegan repugnan a la razón y son desagradables de aceptar. Sin embargo, mientras no superemos nuestra actual fase de negación del problema no podremos empezar a poner los medios para solucionarlo.

Creo que en primer lugar debería hablar un poco de mí (y así dar por terminado tan bochornoso trámite). Me llamo Antonio Turiel, soy Científico Titular del CSIC en el Institut de Ciències del Mar de Barcelona, en el Departamento de Oceanografía Física. Mi especialidad (si es que tengo alguna) es el tratamiento de datos en teledetección para usos oceanográficos. Es fácil darse cuenta, pues, de que mi formación no es precisamente en geopolítica o recursos energéticos. Sin embargo, que uno no sea un investigador en un tema no descarta que el tema le interese. Y este me interesa, y mucho, como creo que en realidad interesa a todo el mundo. Puesto que nos estamos jugando nuestro futuro y, posiblemente, nuestra vida en él.

Hace unos diez años que conozco este problema, el del oil crash, y desde entonces lo he seguido desde una cierta distancia. Sin embargo, el agravamiento de las circunstancias me movió hace unos meses a compilar toda la información que pude encontrar sobre el tema y preparar una presentación; puedes ver su versión más actual aquí. He repetido esta charla unas cuatro veces, en foros diversos, y aún espero repetirla unas cuantas veces más.

Ésta es la anotación inicial de este cuaderno de bitácora, así que qué menos que dar un par de referencias breves de qué estoy hablando. Estoy hablando del final de la era del petróleo barato, lo que en resumidas cuentas significa el final de la era del petróleo y el final del crecimiento económico. Sabíamos que la cantidad de petróleo que hay en el planeta Tierra era finita, y tarde o temprano tenían que llegar los problemas. Pues bien, ya están aquí. Porque los problemas no empiezan cuando el petróleo se agota, sino cuando se ha consumido aproximadamente la mitad, cuando la producción ya no puede crecer más y empieza a declinar. A eso se le llama cénit de producción o oil peak. Y a sus consecuencias sobre la economía es lo que se llama el oil crash.


Seguiremos hablando de todo esto. Para quien quiera leer un poco más, consulte este post introductorio en The Oil Drum (en inglés).

Bienvenidos al final de la fiesta.

AT.



Comentarios

Hola, Rodrigo: Lo que te pasa es normal; nuestra cultura está orientada a solucionar problemas y no se admite que un problema no tenga solución (quizá, en realidad, porque el problema está mal planteado). Si tú has comenzado a captar la gravedad del problema y lo intentas explicar, verás que tanto en ti mismo como en los demás la gente pasa por los cinco estados del lamento de Kübler-Ross: Negación, Rabia, Negociación, Depresión y Aceptación. Esto es común entre los pacientes a los que se les comunica que tienen cáncer, y como el Peak Oil es una noticia traumática de proporciones semejantes a tener un cáncer, esas reacciones son normales. Lo que hay que hacer es tener la paciencia de buscar los datos y enseñar a los demás y a nosotros mismos cuál es la cruda realidad, sin tapujos, e ir superando estas fases, hasta llegar a la aceptación. Este blog no es el más básico sobre el tema; creo que en blogspot.com hay uno, un poco antiguo, donde hay una compilación de conceptos básicos y en castellano. En todo caso, espero que lo que aquí escriba sirva para ir aclarando algunas dudas. Y si tienes sugerencias sobre temas a tratar, son bienvenidas. Saludos, AT.

Profesor Turiel, Asistí a una de sus charlas, en la UAM; el asunto me dejó rotundamente perplejo, ya que formo parte de esa gran masa humana conocedora de que el petróleo tiene que agotarse pero que al mismo tiempo no será un problema porque habrá otra "cosa" que lo sustituya. "Cosa" de la hoy tengo dudas. Lo más curioso es que cuando comento el tema con otras personas, me toman por loco. Espero que su blog se difunda.

Antonio. Perfecto que te hayas decidido a escribir un blog para francotirarnos con tu visión incisiva sobre el tema.

Enhorabuena por esta iniciativa

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